
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha lanzado una virtual amenaza a fabricantes de automóviles europeos, con aplicarles un impuesto sobre sus importaciones, si la Unión Europea toma represalias contra su plan de establecer aranceles al aluminio y al acero. “Si la Unión Europea quiere aumentar aún más sus ya enormes aranceles y barreras a empresas estadounidenses que hacen negocios allí, simplemente aplicaremos un impuesto a sus coches, que entran libremente a Estados Unidos”, escribió Trump en Twitter. “Ellos hacen imposible que nuestros coches se vendan allí. ¡Gran desequilibrio comercial!”, agregó.

EEUU impuso un arancel del 2,5% a los automóviles fabricados en Europa y un 25% a furgonetas y camiones. La UE, por su parte, cuenta con un arancel de 10% a automóviles construidos en Estados Unidos. En un discurso en la Universidad de Harvard, la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, dijo que la UE responderá a los aranceles “para defender a la industria europea y al sistema comercial mundial”. La política calificó la acción de Trump como “medidas proteccionistas unilaterales”, que, aseguró, “afectan no sólo a empleos, sino a todo el sistema de reglas que hacen que nuestra economía global funcione”.

Esta tensa situación, nació cuando, Trump dijo que Estados Unidos aplicará aranceles de 25% al acero importado y de 10% a productos de aluminio para proteger a productores locales. Un día después, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo en la televisión de Alemania que, en el caso de Trump siga adelante con su propuesta, la UE responderá imponiendo “aranceles a las motos Harley-Davidson, al whisky y a los vaqueros de la marca Levis”.
Por David Gil