
Ni remotamente, allá por los años 20, Karl Benz y Gottlieb Daimler, se imaginarían que en el futuro una compañía china, terminaría comprando la tradicional empresa alemana Mercedes-Benz. Ese futuro llegó, el fabricante chino Geely se convirtió en el mayor inversionista de la empresa Daimler, dueña de Mercedes-Benz. Geely, que ya era dueña de la sueca Volvo y la inglesa London Taxi Company, ha invertido US$9.000 millones, adquiriendo un 9,7% de participación accionaria.
Ante esta situación, Brigitte Zypries, ministra de Economía Alemana, dejó entrever que deberían estar atentos a esto, y que por más que sea un país abierto a las inversiones extranjeras, esta apertura no debería ser utilizada como puerta de entrada para favorecer los intereses de las políticas industriales de otros países.
La gigantesca inversión ha generado inquietud en Alemania porque, dicen los críticos, China estaría buscando tener acceso a los avances tecnológicos y las innovaciones que han sido desarrolladas en Alemania.

El pan de Geely es “acompañar a Daimler en el camino a convertirse en líder mundial del mercado de los autos eléctricos”.
La industria automotriz está produciendo cambios, sin más, BMW anunció un acuerdo con la compañía china Great Wall Motor para fabricar autos eléctricos Mini en China, para venderlos en el mercado local.
Por Pablo McCarthy
Fuente: Mercedes Benz