
En 2016, creció la preocupación nacional sobre los recortes en la venta de combustible que sufrían los argentinos que viajaban con sus vehículos a Bolivia. Ese problema no existe este año, pero si una considerable diferencia entre lo que pagan los extranjeros y los locales por un litro de combustible en ese país.
Al menos en las estaciones YPFB (de bandera nacional), en Bermejo, si uno va con un vehículo con patente extranjera deberá abonar 8,68 bolivianos (unos 17 pesos argentinos) por litro. A los bolivianos les cuesta 3,75.
