La Federación de Expendedores del Interior (FAENI) advierte sobre el deterioro financiero en las estaciones de servicio. Según datos del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (CESO), mientras los combustibles aumentaron un 45% anual, la inflación alcanzó el 100% a septiembre, dejando rezagados los precios de las naftas y el gasoil frente al resto de los productos básicos.

Factores que agravan la situación
Además del desfasaje de precios, la FAENI señaló otros problemas:
- Tasas municipales: En algunas localidades, gravámenes sobre combustibles encarecen aún más los surtidores.
- Ventas desiguales: Promociones y descuentos bancarios concentran las ventas en días específicos, dejando períodos de baja afluencia en las estaciones.
- Carga para el consumidor: Llenar el tanque representa una carga económica significativa. En Rosario, por ejemplo, llenar 50 litros de nafta súper cuesta $60.350, y en Rafaela, el tanque de nafta premium asciende a $71.150.

Impacto en transportistas
El panorama no es mejor para los camioneros. En Santa Fe, llenar un tanque de gasoil común cuesta $42.665, lo que significa un aumento de $11.410 respecto al inicio del año.
Advertencias sobre la rentabilidad
Desde FAENI aseguran que, pese a los esfuerzos de las petroleras con promociones, sin medidas que ajusten los precios al ritmo de la inflación, el sector podría enfrentar una crisis más profunda. La confederación CECHA también destacó la necesidad de revisar políticas fiscales y económicas para evitar un colapso en el sector.

Esta situación plantea desafíos urgentes para un sector clave de la economía, que sigue buscando soluciones sostenibles para mejorar la rentabilidad y estabilizar las operaciones.