Stellantis inauguró en Sudamérica una planta industrial dedicada al reciclaje automotriz, convirtiéndose en la primera de la región con este enfoque. La iniciativa forma parte de su estrategia de descarbonización y economía circular, orientada a extender la vida útil de componentes, reducir residuos y minimizar el impacto ambiental. Con capacidad para desmontar hasta 8.000 vehículos por año, la operación podría evitar la emisión de unas 30.000 toneladas de CO₂ anuales.

El centro recibe vehículos en destrucción total o al final de su vida útil, adquiridos en subastas. El proceso comienza en un área de descontaminación donde se eliminan fluidos como aceites y combustibles. Luego, los vehículos pasan a una línea de desmontaje con inspecciones técnicas.

Las piezas reutilizables se limpian con productos biodegradables y se identifican mediante un sistema de trazabilidad que detalla origen, estado y valor de mercado. Stellantis aplica además un sistema propio de codificación y control de calidad para garantizar estandarización y transparencia.

Aquellas piezas que no pueden reutilizarse se destinan a procesos de remanufactura o reciclaje ambientalmente responsable, lo que permite generar un flujo controlado de materiales críticos y disminuir la dependencia de materias primas vírgenes.

El nuevo centro, junto con el de reacondicionamiento y el liderazgo en remanufactura de piezas originales, configura un ecosistema integral de economía circular en la región y refuerza el papel de Stellantis en la descarbonización de la industria automotriz.
Autor: Taller Total Internacional
Fuente: Stellantis