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Alejandro Musa, responsable de la unidad de negocios de BBVA, explicó los riesgos de sustituir sólo una parte del componente y destacó la recomendación de Munich.

Alejandro Musa, a cargo de la unidad de negocios en la firma BBVA —donde se gestionan kits de distribución, bombas de agua y tensores tanto de correa como poli-V—, brindó precisiones sobre el correcto mantenimiento de los tensores de correa de accesorios, también conocidos como tensores de correa poli-V.

Se trata de piezas homologadas para el MERCOSUR y utilizadas por distintas terminales automotrices. Un ejemplo es el tensor de Peugeot, que cuenta con una rueda móvil y un resorte encargado de dar la tensión necesaria a la correa poli-V.

Una práctica común en los talleres es reemplazar únicamente la rueda cuando no se detectan daños visibles en el tensor. Sin embargo, el especialista aclaró que tanto el resorte como el rulemán trabajan en conjunto, con las mismas horas de uso y el mismo desgaste. Por eso, si el rulemán falla, el tensor ya se encuentra comprometido.

Desde Munich recomiendan reemplazar siempre el tensor completo. El motivo es clave: una correa poli-V fuera de lugar no solo detiene el funcionamiento de elementos como el alternador o la bomba de agua, sino que en algunos casos puede introducirse en la distribución y ocasionar la ruptura total del motor. Esto implica una reparación de mayor costo y un tiempo de inactividad mucho más prolongado que el simple recambio del tensor.
“Estamos hablando de un componente económico en relación con los beneficios que otorga”, remarcó Musa. “El cambio completo garantiza seguridad, durabilidad y tranquilidad para el usuario”.