Cómo detectar la fatiga de freno a tiempo

POR ESTACIÓN ACTUAL

Un especialista explicó cómo identificar el fading y qué controles ayudan a prevenir fallas en el frenado.

Aunque los vehículos modernos incorporan sistemas de asistencia como el ABS, la seguridad al frenar sigue dependiendo del estado de cada componente y de un mantenimiento adecuado.

Uno de los problemas que puede afectar la capacidad de frenado es la llamada fatiga de freno, también conocida como fading, una condición que puede presentarse incluso en vehículos con poco uso.

Leonardo Pablo Rombola, de Taller Mecánico LG, explicó cuáles son sus causas, los síntomas más frecuentes y qué medidas pueden tomarse para evitar riesgos al volante.

Cómo funciona el sistema de frenos

Para comprender por qué se produce el fading, primero es necesario conocer los principales componentes que intervienen en el frenado.

Según Rombola, el sistema está integrado por:

  • Bomba de freno.
  • Módulo y sensores ABS.
  • Discos de freno.
  • Pastillas de freno.
  • Flexibles y cañerías.

Actualmente, la mayoría de los vehículos incorpora sistema ABS, una tecnología que ayuda a mantener el control durante el frenado y evita el bloqueo de las ruedas. Sin embargo, esto no impide que el sistema pueda sufrir pérdida de eficacia.

Qué es el fading o fatiga de freno

La fatiga de freno aparece cuando el sistema pierde capacidad de respuesta, generalmente como consecuencia del exceso de temperatura o de un mantenimiento deficiente.

De acuerdo con el especialista, una de las principales causas es la falta de mantenimiento de los componentes del sistema.

A esto pueden sumarse otros factores como:

  • Frenadas bruscas y repetitivas.
  • Conducción exigente.
  • Exceso de carga en el vehículo.
  • Desgaste de discos y pastillas.
  • Líquido de frenos deteriorado.

Cuando estas condiciones se combinan, aumenta la temperatura del sistema y disminuye la capacidad de frenado.

Síntomas que pueden indicar fatiga de freno

Detectar el problema a tiempo puede evitar situaciones de riesgo.

Uno de los síntomas más frecuentes es que el pedal de freno se sienta más blando o esponjoso de lo habitual.

Además, pueden presentarse otras señales de advertencia:

  • Mayor recorrido del pedal.
  • Distancia de frenado más larga.
  • Menor respuesta al frenar.
  • Olor a material quemado.
  • Presencia de humo en casos extremos.

Cuando el pedal baja más de lo normal, el sistema pierde efectividad y el vehículo necesita más metros para detenerse.

Ante cualquiera de estos síntomas, se recomienda detenerse en un lugar seguro y permitir que el sistema se enfríe antes de continuar la marcha.

Por qué vence el líquido de frenos

Uno de los componentes más importantes para el correcto funcionamiento del sistema es el líquido de frenos.

Aunque el vehículo circule poco, este fluido envejece con el paso del tiempo porque absorbe humedad del ambiente.

Según explicó Rombola, cuando el líquido pierde sus propiedades disminuye la eficiencia del frenado y pueden producirse daños internos en distintos componentes del sistema.

Por ese motivo, el reemplazo debe realizarse respetando los intervalos recomendados por el fabricante.

Controles para prevenir fallas en los frenos

La prevención sigue siendo la herramienta más importante para evitar problemas de frenado.

Entre las recomendaciones del especialista se destacan:

Revisar discos y pastillas

Se aconseja inspeccionar estos componentes cada 20.000 kilómetros para verificar desgaste y estado general.

Cambiar el líquido de frenos

La recomendación es reemplazarlo cada 50.000 kilómetros o cada tres años, lo que ocurra primero.

Controlar los neumáticos

Es fundamental verificar periódicamente:

  • Presión de inflado.
  • Profundidad de los dibujos.
  • Fecha de fabricación.

Como referencia general, los neumáticos deberían reemplazarse aproximadamente cada cinco años.

La importancia de acudir a talleres especializados

El mantenimiento del sistema de frenos requiere procedimientos específicos y personal capacitado.

Por ese motivo, Rombola recomienda realizar todas las reparaciones e inspecciones en talleres especializados.

Un control periódico, junto con hábitos de conducción seguros y frenadas progresivas, contribuye a prolongar la vida útil de los componentes y mejorar la seguridad en la conducción.

Fuente: En Movimiento – AXION Energy