Bosch impulsa tecnologías para la robótica

POR BOSCH

La compañía desarrolla sensores, software y soluciones de automatización para acompañar el crecimiento de la robótica industrial y humanoide.

Bosch está ampliando su participación en el desarrollo de tecnologías para automatización y robótica, un mercado que atraviesa una etapa de crecimiento impulsada, entre otros factores, por la expansión de los sistemas humanoides.

La compañía apunta a posicionarse como proveedor de componentes y soluciones tecnológicas para este sector, aprovechando conocimientos desarrollados en diferentes áreas de actividad. Sensores, software y sistemas destinados a transformar eficientemente la energía en movimiento forman parte de las tecnologías que Bosch considera fundamentales para la evolución de la robótica.

Uno de los desarrollos centrales es ctrlX AUTOMATION, la plataforma abierta de Bosch Rexroth que permite integrar diferentes sistemas de automatización y robótica de manera modular. Entre sus aplicaciones se encuentran soluciones que combinan sistemas de transporte autónomo con brazos robóticos de alta precisión, integrados en procesos industriales existentes.

Sensores para una robótica más precisa

La capacidad de los robots para interactuar con su entorno requiere sensores capaces de detectar movimientos y contactos con precisión. En este campo, los sensores microelectromecánicos (MEMS) tienen un papel relevante, ya que permiten obtener información sobre el entorno y ajustar los movimientos de los sistemas automatizados.

Bosch desarrolla esta tecnología en su planta de semiconductores de Reutlingen y la considera un componente estratégico para el avance de la robótica.

Además de desarrollar soluciones para este nuevo mercado, Bosch aplica la automatización en sus propias plantas industriales para incrementar la competitividad y responder a la creciente demanda de mano de obra especializada.

La compañía no busca fabricar robots humanoides completos, sino participar como proveedor de tecnologías y socio estratégico para los sistemas que conforman lo que define como el “cerebro y sistema nervioso” de la automatización moderna.

Según Yole Group, el mercado global de sensores MEMS superaría los 19.200 millones de dólares hacia 2030, con un crecimiento promedio anual del 4%.