Brasil incrementó 147% sus importaciones de vehículos chinos y acelera proyectos de ensamblaje ante el nuevo esquema arancelario.

Brasil se consolidó como el principal importador de automóviles chinos a nivel mundial, luego de registrar un fuerte crecimiento en sus compras durante los primeros meses del año. El incremento estuvo impulsado principalmente por vehículos eléctricos y por una estrategia de las automotrices para anticiparse a la entrada en vigencia de nuevos aranceles.
Entre enero y mayo, China exportó vehículos a Brasil por US$ 5.200 millones, frente a los US$ 2.100 millones registrados durante el mismo período del año anterior. El aumento interanual fue del 147%, llevando a Brasil a superar a destinos tradicionales de los vehículos chinos, como Rusia y Bélgica.
Del total importado, alrededor de US$ 4.500 millones correspondieron a vehículos 100% eléctricos, una categoría que viene ganando participación en el intercambio comercial entre ambos países. Los eléctricos representaron el 87% de las compras brasileñas de vehículos chinos, frente al 33% registrado en 2021.

Anticipación a los nuevos aranceles
El mayor movimiento de las importaciones se concentró durante abril y mayo, cuando los envíos alcanzaron aproximadamente US$ 2.700 millones.
El incremento estuvo relacionado con la decisión de las automotrices de reforzar sus stocks antes de la aplicación de un arancel del 35% a los vehículos eléctricos importados. De esta manera, las empresas buscaron ingresar unidades bajo las condiciones comerciales vigentes antes de la modificación del esquema.
Al mismo tiempo, Brasil estableció una cuota de US$ 463 millones libre de aranceles para kits destinados al ensamblaje de vehículos, con el objetivo de promover la radicación de fabricantes y aumentar la producción local.
La estrategia ya comenzó a generar resultados: al menos ocho empresas chinas se encuentran instaladas o avanzan en proyectos de radicación en Brasil, especialmente vinculados con la producción y el ensamblaje de vehículos electrificados.

Los vehículos chinos modifican el mercado
El crecimiento de las importaciones también comenzó a impactar sobre la competencia interna. La mayor disponibilidad de vehículos eléctricos chinos está generando presión sobre las marcas tradicionales y contribuyó a modificar la evolución de los precios de los automóviles nuevos en Brasil.
Un ejemplo de este proceso fue el desempeño del BYD Dolphin Mini, que durante febrero alcanzó el primer puesto del mercado brasileño en volumen de ventas.
La evolución del mercado brasileño resulta especialmente relevante para la región, no solo por su volumen de comercialización, sino también por el creciente interés de los fabricantes chinos en establecer bases productivas y logísticas en Sudamérica.
El avance de estas inversiones podría modificar progresivamente la composición de la oferta regional y generar nuevos escenarios para fabricantes, proveedores de autopartes y empresas vinculadas con la posventa.
Fuente: El País