
El mercado de vehículos eléctricos en 2025 muestra un aumento significativo en la adopción, respaldado por políticas fiscales, dinámica de precios de combustible y la diversificación de la oferta de modelos eléctricos.
De acuerdo con la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), los autos eléctricos a batería representan aproximadamente el 25 % de las ventas totales de autos y SUVs nuevos. Entre 2021 y 2024, se registró un crecimiento acumulado superior al 2.300 %, lo que evidencia la rápida integración de esta tecnología en el parque automotor nacional.

El impulso al sector eléctrico responde a la combinación de variables regulatorias, económicas y tecnológicas:
- Exoneraciones fiscales y eliminación de impuestos específicos: reducen el costo total de adquisición y operatividad de los vehículos.
- Precios de combustibles fósiles elevados: aumentan la competitividad de la electricidad como fuente de energía.
- Disponibilidad de modelos eléctricos chinos: BYD, JAC y Omoda ofrecen alternativas con autonomía adecuada, menor mantenimiento y tecnologías de asistencia modernas.
- Matriz eléctrica renovable: Uruguay cuenta con más del 95 % de generación proveniente de fuentes renovables, reduciendo la huella de carbono del transporte eléctrico.

El 90 % de los vehículos eléctricos vendidos en 2025 proviene de fabricantes chinos, incluyendo segmentos medios y medio-altos. La combinación de eficiencia energética, soporte regulatorio y costos operativos previsibles favorece la adopción acelerada en comparación con modelos tradicionales europeos o estadounidenses.

El crecimiento de la movilidad eléctrica no solo representa ahorro económico, sino también una reducción concreta en emisiones de CO₂. La integración de vehículos eléctricos con la matriz energética renovable contribuye a una transición hacia transporte urbano bajo en carbono.

El desarrollo del mercado eléctrico en Uruguay permite proyectar escenarios de alta penetración tecnológica, donde la combinación de incentivos fiscales, disponibilidad de infraestructura de carga y diversidad de modelos eléctricos garantiza la consolidación de la electromovilidad como estrategia sostenible a mediano y largo plazo.
Fuente: MOTORLIDER