[espacio de publicidad]
El proyecto utilizará 20 vehículos de Toyota, Lexus, BMW y MINI durante seis meses para evaluar el uso de combustible renovable.

Bosch, Toyota Motor Europe, BMW Group y Repsol iniciaron en España un proyecto piloto de seis meses para evaluar la viabilidad de los Vehículos Alimentados Exclusivamente con Combustibles Elegibles (VEEF, por sus siglas en inglés).
La prueba se realizará con una flota de alrededor de 20 vehículos de las marcas Toyota, Lexus, BMW y MINI, que utilizarán Nexa 95, la gasolina 100% renovable desarrollada por Repsol.
El proyecto busca analizar la posibilidad de reducir las emisiones asociadas al parque automotor actual mediante la utilización de combustibles renovables, aprovechando la infraestructura de abastecimiento existente y sin realizar modificaciones en los motores de los vehículos participantes.
Para llevar adelante la prueba se utilizará la red de estaciones de servicio de Repsol en España. Según la información difundida por las compañías, el combustible empleado se fabrica a partir de materias primas sostenibles contempladas por las directivas europeas sobre energías renovables.
El seguimiento del proyecto contará además con tecnología de Bosch, que incorporó su sistema Digital Fuel Twin. Esta herramienta permitirá monitorear en tiempo real los datos relacionados con el abastecimiento, consumo y transacciones de combustible.
A través de este sistema se realizará también el seguimiento del origen sostenible del combustible durante las diferentes etapas, desde su distribución hasta la carga en el tanque de cada vehículo.
El proyecto se desarrolla en un contexto en el que Europa avanza con sus objetivos de reducción de emisiones y con la incorporación de nuevas tecnologías de movilidad. Las compañías participantes consideran que los combustibles sintéticos y renovables pueden funcionar como complemento de la electrificación, especialmente para reducir la huella de carbono del parque vehicular existente.
Los resultados obtenidos durante los seis meses de prueba serán compartidos con representantes de la industria y reguladores europeos. El objetivo de las compañías es aportar información para evaluar la incorporación formal de la categoría VEEF dentro de los marcos regulatorios vinculados con la movilidad sostenible.