Desalineación del embrague: causas y daños

POR TALLER ACTUAL

ZF explica cómo los desajustes entre el cigüeñal y el eje de entrada pueden afectar distintos componentes del embrague.

Las desalineaciones entre el cigüeñal y el eje de entrada pueden provocar daños reiterados en el embrague. En condiciones ideales, ambos ejes comparten un mismo eje central cuando la unidad de accionamiento está montada y correctamente alineada.

Se considera desalineación a cualquier desviación respecto de esta condición ideal. Existen dos tipos principales: desalineación paralela y desalineación angular.

Posibles causas de una desalineación

  • El centrado entre el motor y la caja de cambios —reborde, casquillos o pasadores de ajuste y sus correspondientes alojamientos— presenta defectos debido a deformaciones, suciedad excesiva o desgaste.
  • Piezas ajenas, por ejemplo la cinta de masa, quedan atrapadas durante el montaje entre el motor y la caja de cambios.
  • Los tornillos con collar están flojos o incorrectamente apretados.
  • Los casquillos de centrado o los pasadores de ajuste faltan o están dañados.
  • La campana del embrague está torcida debido a un apriete desigual de los tornillos de fijación o se encuentra deformada como consecuencia de caídas o golpes durante el montaje.
  • El eje de entrada carece de un guiado adecuado debido a la ausencia o al desgaste excesivo del cojinete de guía —cuando está previsto en el diseño— ubicado en el volante de inercia.

Qué ocurre cuando existe una desalineación

Un error de alineación provoca un movimiento de bamboleo del buje del disco de embrague respecto de los demás componentes del conjunto.

Cuando el sistema está correctamente montado, el cigüeñal, el volante de inercia, la placa de presión y el anillo de forro del disco de embrague comparten un mismo eje central. En cambio, cuando existe una desalineación, el eje de entrada y el buje del disco de embrague montado sobre él presentan un eje central diferente al de los demás componentes.

Para transmitir un movimiento de rotación entre dos ejes cuyos centros no coinciden sería necesaria una articulación cardán. Sin embargo, el disco de embrague no está diseñado para cumplir esa función.

Como consecuencia, en cada revolución, el buje junto con el amortiguador de torsión se desplaza alternativamente de un lado a otro dentro del anillo de forro. Este movimiento genera una carga repetitiva sobre el disco.

ZF señala que, a un régimen de ralentí de 800 rpm, esta solicitación puede producirse unas 800 veces por minuto sobre uno de los puntos más sensibles del disco de embrague: los muelles del forro situados entre el anillo de forro y el disco de arrastre.

El collarín de desembrague también puede apoyar de manera excéntrica con su superficie de contacto sobre los extremos del muelle de diafragma o las palancas de desembrague.

Como consecuencia de estas condiciones pueden producirse daños en distintos componentes del embrague.

También pueden verse afectados el cojinete de guía y el gorrón del eje de entrada que engrana en él, así como el anillo de cierre y el rodamiento del eje de entrada de la caja de cambios.

Fuente: ZF