INTI: recorte impacta controles clave

POR ESTACION ACTUAL

El Gobierno reduce servicios del INTI y genera dudas sobre controles en combustibles y ambiente.

Recorte en el INTI y efectos en controles técnicos

La reducción de servicios del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) abrió un escenario de incertidumbre sobre quién asumirá tareas clave de control en Argentina.

El organismo tenía un rol central en la verificación de calidad en múltiples áreas: alimentos, combustibles, agua, materiales de construcción, seguridad eléctrica y equipos industriales.

La disminución de estas funciones genera interrogantes sobre la continuidad de controles técnicos que impactan en la vida cotidiana.

Controles que podrían verse afectados

El INTI realizaba análisis sobre:

  • Calidad de combustibles y funcionamiento de surtidores
  • Presencia de bacterias en alimentos
  • Calidad del agua y contaminantes
  • Residuos industriales
  • Precisión de balanzas
  • Seguridad de productos eléctricos

La reducción de estos servicios podría generar menor fiscalización y mayor margen para irregularidades, según advierten distintos sectores.

En algunos casos, laboratorios privados podrían cubrir parte de la demanda, aunque no siempre existe capacidad suficiente, especialmente en regiones donde el INTI era el principal soporte técnico.

Impacto en pymes y producción

Las pequeñas y medianas empresas dependen del INTI para certificar productos, validar procesos y cumplir requisitos de mercado.

El traslado de estos servicios al ámbito privado implica mayores costos. Para muchas pymes, esto puede convertirse en una barrera para producir o exportar.

Además, ciertos ensayos requieren equipamiento y especialización que no está ampliamente disponible fuera del organismo.

Un contexto de recortes en organismos técnicos

La situación se suma a ajustes recientes en otros organismos como el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).

En estos casos, se advierte sobre posibles impactos en:

  • Capacidad de pronóstico climático y alertas tempranas
  • Seguimiento de fenómenos extremos
  • Asistencia técnica al sector agropecuario

Pérdida de capacidades técnicas

Uno de los principales riesgos es la pérdida de capacidades construidas durante décadas.

La salida de especialistas, el cierre de laboratorios y la falta de inversión en equipamiento dificultan una eventual recuperación en el corto plazo.

Este escenario abre un debate sobre el rol del Estado en el control técnico, la calidad de los productos y la sostenibilidad de los sistemas de producción.

Fuente: La política ambiental