Litton: Síntomas de frenado: ¿Qué nos indica el vehículo? 

POR LITTON

El comportamiento del vehículo durante el frenado puede revelar anomalías que requieren la inspección del sistema.

Quienes tenemos muchos años de conducción sabemos que el vehículo también “habla” a través de sensaciones: las que llegan desde los pedales de freno, aceleración y embrague, o desde la respuesta de las ruedas. Con la experiencia, aprendemos a reconocer esas señales casi intuitiva-

mente y a distinguir cuándo algo se siente diferente de lo habitual. Esa percepción se

convierte en una forma de observación que permite advertir posibles anomalías

incluso antes de que se manifiesten de manera evidente.

Reconocer estos síntomas permite orientar el diagnóstico y detectar posibles anomalías antes de que afecten el funcionamiento del sistema.

PEDAL CON RECORRIDO EXCESIVO

Si el pedal necesita más recorrido de lo habitual para frenar, es momento de revisar

el sistema.

El desgaste de los componentes de fricción, la presencia de aire en el circuito hidráulico, pérdidas de líquido o problemas en otros componentes del sistema pueden generar un recorrido excesivo.

También debe verificarse el estado y funcionamiento del cilindro maestro.

PEDAL ESPONJOSO O “ANORMAL”

Un pedal que presenta una sensación blanda o esponjosa puede estar relacionado

con la presencia de aire en el circuito o con un problema en el sistema hidráulico.

En estos casos, no se debe limitar la revisión al nivel del líquido: es importante comprobar el estado del fluido, detectar posibles pérdidas y verificar el correcto funcionamiento de todo el circuito.

VIBRACIONES AL FRENAR

Que pueden percibirse en el pedal, el volante o incluso en la carrocería.

Entre las causas posibles se encuentran: variaciones de espesor del disco, problemas de montaje, desgaste irregular o condiciones anormales en las superficies de contacto. El diagnóstico debe contemplar tanto el disco como las pastillas y los elementos asociados.

EL VEHÍCULO SE DESVÍA AL FRENAR

Si el vehículo se desvía puede haber pérdida de eficiencia del frenado.

Mordazas (calipers) con funcionamiento irregular, pastillas contaminadas o con des-

gaste desigual, problemas hidráulicos o componentes que no se desplazan correctamente son algunas de las condiciones que deben verificarse.

RUIDOS DURANTE LA FRENADA

Chirridos, golpes o ruidos anormales no deberían ignorarse.

Aunque no todos los ruidos representan una falla seria, pueden estar relacionados con vibraciones, desgaste, contaminación del material de fricción, problemas de montaje o condiciones inadecuadas entre las superficies de contacto. Incluso alguna piedra pequeña ingresada desde un camino pedregoso. Una inspección permite determinar su origen antes de que evolucione el problema.

PÉRDIDA DE EFICIENCIA DE FRENADO

Una mayor distancia de frenado o una respuesta inusual del pedal pueden indicar

que el sistema requiere una revisión.

El desgaste de pastillas o zapatas, la contaminación del material de fricción, el sobre-

calentamiento por uso excesivo de los frenos, el deterioro del líquido o fallas en otros

componentes pueden comprometer el desempeño del sistema. Las temperaturas

excesivas pueden alterar la superficie del material de fricción y modificar su comportamiento; también los cambios bruscos de temperatura, como el contacto de discos

calientes con agua fría, pueden afectar su funcionamiento.

DESGASTE IRREGULAR DE LAS PASTILLAS

Las diferencias de desgaste entre las pastillas de un mismo eje pueden aportar información importante para el diagnóstico.

Un desgaste desigual puede estar relacionado con problemas en el movimiento o deslizamiento de la mordaza de freno, guías, pistones, contaminación o condiciones de funcionamiento diferentes entre ambos lados. Por eso, al reemplazar las pastillas, es fundamental inspeccionar también los componentes que intervienen en su desplazamiento.

LA IMPORTANCIA DEL DIAGNÓSTICO

Un síntoma no siempre tiene una única causa, por lo que reemplazar directamente un componente con desgaste visible no garantiza solucionar el problema. Antes de sustituirlo, es fundamental limpiar e inspeccionar el sistema de frenos como un conjunto, incluyendo discos o tambores, mordazas, componentes de fricción, cilindros, circuito hidráulico, líquido de frenos y elementos de accionamiento, para identificar correctamente el origen de la anomalía.

Un diagnóstico correcto permite identificar el problema, evitar reemplazos innecesarios y asegurar el funcionamiento del sistema. Desde hace 50 años, LITTON BRAKES desarrolla y fabrica materiales de fricción confiables para aplicaciones livianas, pesadas y motocicletas, respaldados por investigación y ensayos específicos.