Por Enzo Novulari
Parte 3
Toda tentativa de reacondicionamiento, que involucre piezas de recambio, se volvería complicada y difícil, debido a la complejidad técnica del turbo, y podría generar problemas potencialmente graves, entre los que podríamos contar:
• Conflictos con el sistema de gestión del motor.
• Caudales y presiones reducidas o pobres, en donde las respuestas y las perfomances globales son mediocres, en tanto que las emisiones aumentan.
• La mezcla aire/gasoil Diesel, es demasiado rica, por lo tanto las temperaturas son elevadas en extremo, dañando el turbo y el motor.
• Caudales y presiones altas, que producen sobre velocidades del turbo, y riesgo de la desintegración -roturadel rotor de la turbina, y de daños a nivel del turbo y del motor.
• Sobrealimentación excesiva, produciendo daños físicos a nivel del motor.
En lo referente a la “actividad de recambio” independiente, cabe señalar que los turbos Garrett VNT son productos extremadamente complejos, y meticulosamente calibrados, conocidos por sus performances.
El nivel de producción de estos turbos, responde atentamente a las más altas exigencias en materia de confiabilidad, de rendimiento y de valor sobre todo el ciclo de vida del producto.

Las imitaciones o falsificaciones de los turbos y sus partes, van en contra de las performances y del rendimiento, en grandes aspectos- Garrett.

Millones de turbosobrealimentadores fueron fabricados para equipar motores de ciclo Diesel y Otto, utilizados en un sinnúmero de aplicaciones, de carga, de transoporte y estacionaria – Garrett.
La excelencia técnica, y los procesos industriales a nivel mundial, le permiten a los turbos responder a parámetros my precisos de los fabricantes de automóviles, respecto a las perfomances, confiabilidad, control de emisiones y disminución del consumo.
La investigación prueba que las “imitaciones” o las “falsificaciones” de estos productos, van en contra de las perfomances y de valor en amplios terminos. Los turbos Garrett poseen una vida útil, cuatro veces superior que los turbos “falsificados” o las “copias”.
Continúa en el próximo número