Como lo vinimos diciendo en anteriores entregas, los planes de ahorro les han traído grandes dolores de cabeza a los clientes que “la vienen remando” para llegar a un 0Km.
Uno de cada cuatro planes está en situación de mora, previéndose que este sistema padecerá un desplome de más del 26%.
Dos fuertes ajustes sufrieron las cuotas mensuales entre mayo y noviembre, a raíz de la disparada del precio de los autos tras la devaluación, y que llevó en poco tiempo, a que se duplique el valor de las mismas.

Ya son muchos los suscriptores que se están replanteando cómo seguir con esto, y otros no han tenido más remedio que salir del circuito.
Ni que hablar de aquellos clientes que recién habían empezado a pagar, y yendo por la cuota dos o tres, sin dudarlo, se bajaron del sistema porque saben que será imposible sostenerlo con el tiempo. Han preferido perder lo abonado, a embarcarse en una deuda con la que será imposible cumplir.

En estos momentos, las automotrices analizan distintas formas de evitar que los clientes entren en mora que luego los perjudicará a ellos mismos.
Y pensar que el incremento en los precios de los vehículos no solo castigó a los planes de ahorro sino al mercado en general. Pasamos de la luz a la oscuridad, de un año sonaba ser el mejor de la historia, a un fin de año con tintes de derrota.
Sobre el futuro de la compra de autos con créditos o planes de ahorro, las diferentes marcas coinciden en señalar que el principal obstáculo son las altas tasas, y que es inviable seguir con intereses de 70%.
Por Rogelio Dell’Acqua