Venimos escuchando que dentro de la industria automotriz, hay empresas que trabajan sobre baterías que no incluyen materiales corrientes como los actuales, litio, el cobalto o níquel.
Este es el caso del principal proveedor mundial de platino, que desea desarrollar un acumulador alimentado con metales distintos a los nombrados.
Anglo American Platinum, con sede en Londres con el 40 % de la producción mundial de platino, acordó invertir cuatro millones dólares en la compañía Lion Battery Technologies para encontrar una forma de usar metales de platino para conseguir mantener las baterías refrigeradas y crear un producto más ligero y con mayor vida útil.

La empresa estudia cuánto metal se necesitará y tiene como objetivo lograr un prototipo comercial en tres a cinco años, pero se enfrenta al problema del precio: los metales de platino, que se extraen en su mayoría de Sudáfrica, son mucho más caros que el cobalto y el níquel.

Otro obstáculo que enfrenta es que demanda del platino proviene sobre todo el mercado automovilístico, que lo usa, junto al paladio y el rodio, para fabricar los catalizadores de coches diesel y a nafta.
Además, el lento crecimiento de la tecnología de pila de combustible de platino no es suficiente para compensar la caída de la demanda; de hecho Bosch anunció que reducirá la cantidad de platino en sus nuevas pilas de combustible para coches de hidrógeno.

Por: David Gil
Fuente: Autonews Europe