Se estima que para el 2022, las cajas negras serán obligatorias en los autos con el objetivo de aclarar las causas de un accidente o el consumo del vehículo por ejemplo.
El Reglamento de la Unión Europea 2018/1832 requiere que los fabricantes instalen un sistema para la medición constante del consumo de combustible y la energía eléctrica en los nuevos modelos de vehículos homologados a partir del 1 de enero de 2020. Más tarde, esta obligación se extenderá a todos los vehículos nuevos matriculados a partir del 1 de enero de 2021.

Se le conoce como OBFMC (del inglés On-board Fuel and/or Energy Consumption Monitoring) y básicamente registrará el consumo real a lo largo del tiempo de nuestro coche. Según los textos de la Unión Europea se define de la siguiente forma:


Dispositivo de monitorización a bordo del consumo de combustible o energía ” (dispositivo OBFCM, On-board Fuel and/or Energy Consumption Monitoring): todo elemento de diseño, ya sea software o hardware, que detecta y utiliza parámetros del vehículo, el motor, el combustible o la energía eléctrica para determinar y ofrecer, como mínimo, la información que se establece en el punto 3 y para almacenar a bordo del vehículo los valores de vida útil.

El objetivo es doble. Por una parte, detectar si algún fabricante ha desarrollado un modelo con una puesta a punto pensada para sacar “buena nota ” en las pruebas de homologación WLTP o bien si, en un caso extremo, ha cometido un fraude. Y por otra parte, sirve para que el automovilista pueda tener una opinión formada sobre el consumo real de un determinado coche, ya sea en l/100 km o en kWh/100 km.
Por: Pablo McCarthy
Fuente: Motor Pasión