Schaeffler REPXPERT analiza fugas, cavitación, corrosión y otros factores que pueden provocar daños en la bomba de agua.
Conocer las fallas más habituales de las bombas de agua permite realizar una revisión más precisa de este componente. A partir del análisis realizado por los técnicos de Schaeffler REPXPERT y de casos planteados por mecánicos, la compañía identifica seis causas frecuentes de daños.
1. Fugas
La presencia de fugas en la bomba de agua no necesariamente indica una falla grave. Según Schaeffler, en condiciones normales de funcionamiento pueden producirse pequeños escapes de líquido o vapor a través de la junta del anillo deslizante. Por este motivo, es importante determinar el origen y el alcance de la pérdida.

Entre las causas más habituales se encuentran:
- Desgaste normal: puede producirse a partir de los 50.000 a 100.000 km, dependiendo de las condiciones de uso del vehículo.
- Contaminación del sistema de refrigeración: puede estar provocada por la penetración de óxido, depósitos, partículas de goma o material plástico a través del anillo deslizante.
- Líquidos inadecuados: una proporción excesiva de agua puede favorecer la formación de depósitos y calcificación en los componentes.
- Sobrepresión: puede originarse por defectos en las válvulas de sobrepresión ubicadas habitualmente en la tapa del radiador.
- Defectos en la junta de culata: pueden permitir el ingreso de gases de combustión presurizados al sistema de refrigeración.
2. Uso indebido de sellantes

La aplicación excesiva de pasta de sellado puede provocar averías en la bomba de agua. El material sobrante puede ingresar al sistema de refrigeración, alcanzar la junta del anillo y afectar la estanqueidad.
Como consecuencia, el refrigerante puede llegar hasta la zona del rodamiento y provocar daños.
Otro posible inconveniente es la obstrucción del orificio de ventilación de la bomba con pasta de sellado. En este caso, el vapor del refrigerante puede acumularse en la carcasa y aumentar el riesgo de que alcance el rodamiento.
3. Daños por cavitación

La cavitación es un fenómeno producido por las corrientes y los cambios de presión que se generan en el interior de la bomba.
Las fuertes corrientes de líquido pueden formar burbujas de vacío y provocar impactos sobre las paredes de la carcasa, generando erosión. Según Schaeffler, una de las principales causas de este tipo de daño es la utilización de refrigerantes inadecuados.
4. Daños por corrosión

El empleo de refrigerantes inadecuados también puede generar corrosión y calcificación en la bomba de agua.
Esto puede ocurrir cuando el líquido refrigerante no se diluye correctamente o contiene una proporción elevada de agua mineralizada. Por este motivo, se debe utilizar un refrigerante que cumpla con las especificaciones indicadas por el fabricante del vehículo.
5. Contaminación por cuerpos extraños

La presencia de sustancias abrasivas, como óxido o depósitos de cal, puede afectar las superficies de la bomba y otros componentes del circuito de refrigeración.
Estas partículas pueden ingresar al sistema debido a impurezas presentes en el líquido o por falta de precaución durante determinados trabajos de reparación en el motor.
6. Daños mecánicos

Los daños mecánicos pueden estar relacionados principalmente con dos errores durante la instalación de la bomba: pares de apriete inadecuados o una tensión excesiva de la correa.
Por este motivo, Schaeffler recomienda respetar las indicaciones de montaje del fabricante y utilizar las herramientas y accesorios adecuados.
También debe tenerse en cuenta que los rodamientos de bolas y rodillos son sensibles a los golpes. Durante el montaje no se deben aplicar cargas sobre sus superficies de rodadura, ya que podrían producirse daños y reducirse su vida útil.

Fuente: Schaeffler