
La Secretaría de Energía informó el cierre de más de 40 bocas durante el último año
Desde el sector expendedor señalaron que la ecuación deficitaria de la rentabilidad es una de las principales causas y plantearon que podría haber más puntos que aún no notificaron la baja.
Los ingresos del sector estacionero cada día se encuentran más comprometidos, producto de la regulación de los precios de venta de los combustibles y que los costos operativos que afrontan las bocas de expendio se mantienen a la alza, conforme al índice inflacionario nacional.

Y en este contexto, el segmento de las denominadas Estaciones Blancas es uno de los más afectados, ya que sufre una serie de dificultades originadas en la escasez de producto y un valor de surtidor poco atractivo respecto de las petroleras de bandera.
Tal es así que, en el transcurso del último año, cerraron 45 establecimientos sin bandera, un segmento que hoy en día apenas supera los 1000 negocios, de los cuales 784 sólo despachan combustibles líquidos y las 218 restantes son duales, de acuerdo a información de la Secretaría de Energía de la Nación.

El relevamiento da cuenta que en 15 jurisdicciones disminuyó el número de bocas de expendio de estas características. La mayor pérdida se registró en la provincia de Buenos Aires, donde se dieron de baja 19 puntos operativos, seguido por Entre Ríos, Formosa y Neuquén (5 cada una). Mientras que en Catamarca (4), La Rioja (1), Santa Fe (2) y Santiago del Estero (5) fueron los únicos sitios donde hubo nuevas incorporaciones.
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Fuente: Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (CECHA).