La suspensión multibrazos o Multilink

POR TALLER ACTUAL

Cómo funciona la suspensión multibrazos y de qué manera influye en el confort, la estabilidad y el comportamiento del vehículo.

Como mencionamos oportunamente, la suspensión multibrazos o Multilink es un sistema que cuenta con una mayor cantidad de brazos, conexiones y articulaciones que una suspensión tradicional.

Este sistema, de mayor complejidad técnica, permite controlar dinámicamente la convergencia y la comba de las ruedas, favoreciendo la estabilidad y el comportamiento del vehículo.

Con cinco brazos de conexión en las ruedas traseras, se puede lograr un buen rendimiento. De esta manera, es posible guiar las ruedas durante su movimiento vertical de ascenso y descenso, procurando mantener la posición más favorable para el comportamiento del automóvil.

Cabe señalar, a modo de ejemplo, que los brazos de suspensión cumplen una función comparable a la de la estructura de nuestras piernas, que, gracias a sus articulaciones, nos permite realizar actividades que van desde caminar hasta practicar deportes de alta exigencia.

Existen suspensiones más simples, que utilizan una menor cantidad de componentes y tienen costos inferiores, como es el caso de la suspensión MacPherson. Estos sistemas también ofrecen un funcionamiento adecuado, aunque, para alcanzar determinadas prestaciones, pueden exigir un mayor trabajo de los neumáticos.

Una de las aplicaciones del sistema Multilink corresponde al Alfa Romeo 166, donde cumple la función de controlar los distintos ángulos de las ruedas traseras, cada uno con su correspondiente grado de libertad.

Un componente de este diseño es el montante articulado, que no está fijado rígidamente a los brazos superior e inferior. Este montante constituye un sistema articulado en sí mismo, con tres brazos que actúan sobre articulaciones elásticas capaces de moverse libremente.

Esta configuración permite incorporar un grado adicional de libertad al funcionamiento de la suspensión.

El diseño de brazos múltiples busca mejorar el confort de marcha sin comprometer la rigidez transversal necesaria en las conexiones de los brazos de suspensión, que contribuye a la estabilidad y al comportamiento del vehículo en ruta.

En la práctica, cuando un automóvil circula a determinada velocidad y una rueda encuentra un obstáculo, se produce un desplazamiento vertical de esta.

En esas condiciones, el montante articulado actúa de manera que, desde el punto de vista cinemático, retarda el ascenso de la rueda. Esto prolonga el tiempo necesario para superar el obstáculo, transmite impulsos verticales de menor intensidad y reduce las fuerzas ejercidas sobre el chasis o estructura portante, favoreciendo una absorción más suave del impacto.

Con este diseño de suspensión, es posible optimizar tanto el confort de marcha como la estabilidad en ruta.

Otro efecto de esta suspensión, asociado al grado adicional de libertad mencionado, es su capacidad de autoalineación y centrado, que contribuye al control del vehículo durante las frenadas y al tomar curvas sobre superficies secas.

Estas características favorecen el comportamiento del automóvil durante maniobras de sobrepaso y cambios bruscos de dirección.