Mantenimiento de vehículos eléctricos

POR TALLER ACTUAL URUGUAY

Baterías, frenos, neumáticos, refrigeración y software requieren controles específicos según cada fabricante.

Los vehículos eléctricos a batería presentan necesidades de mantenimiento diferentes a las de los automóviles con motor de combustión interna. La ausencia de sistemas como el escape, la inyección de combustible y la lubricación del motor térmico reduce determinadas intervenciones periódicas, pero incorpora nuevos procedimientos relacionados con la electrónica de potencia y los sistemas de alta tensión.

Para los talleres, su mantenimiento requiere conocer las particularidades de cada modelo, utilizar herramientas de diagnóstico compatibles y respetar los procedimientos establecidos por el fabricante.

Batería de tracción y gestión térmica

La batería de alta tensión es uno de los principales componentes del sistema de propulsión eléctrica. Su funcionamiento está supervisado por un sistema de gestión electrónica, conocido como BMS (Battery Management System), que controla parámetros como temperatura, tensión y estado de carga.

Durante las tareas de diagnóstico, el personal especializado puede evaluar los códigos de falla, los parámetros disponibles y, cuando el fabricante lo permite, el estado de salud de la batería o SOH (State of Health).

Las recomendaciones de carga dependen de la tecnología utilizada y del modelo. Por eso, no corresponde establecer un límite de carga universal para todos los vehículos eléctricos.

Neumáticos y tren rodante

El peso del vehículo, la distribución de cargas y la entrega de torque del motor eléctrico pueden influir en el comportamiento y desgaste de los neumáticos.

Las inspecciones deben contemplar presión de inflado, profundidad de dibujo, desgaste irregular y estado general. También corresponde verificar la alineación, el balanceo y los componentes de suspensión y dirección según el programa de mantenimiento.

La selección de neumáticos debe respetar las medidas, los índices de carga y velocidad y las especificaciones indicadas por el fabricante.

Frenos y recuperación de energía

El frenado regenerativo permite que el motor eléctrico recupere parte de la energía durante las desaceleraciones y la almacene en la batería.

Este funcionamiento puede reducir el desgaste de las pastillas y los discos, aunque el sistema de frenos por fricción continúa siendo fundamental para la seguridad.

Por ese motivo, deben mantenerse las inspecciones de discos, pastillas, cálipers, conductos y líquido de frenos, prestando atención a posibles problemas de corrosión o funcionamiento irregular.

Circuitos de refrigeración y fluidos

Aunque los vehículos eléctricos no requieren cambios de aceite de motor térmico, pueden incorporar circuitos de refrigeración para la batería, el motor eléctrico y los componentes electrónicos.

Según la arquitectura del vehículo, estos sistemas pueden utilizar fluidos y procedimientos de mantenimiento específicos.

También deben revisarse el líquido de frenos, el sistema limpiaparabrisas y los componentes de climatización. Las intervenciones sobre los circuitos térmicos deben realizarse siguiendo las especificaciones técnicas correspondientes.

Software y diagnóstico electrónico

El funcionamiento de un vehículo eléctrico depende de distintas unidades de control encargadas de administrar la propulsión, la batería, la recarga y otros sistemas.

Las actualizaciones de software pueden incorporar correcciones de funcionamiento o modificaciones en la gestión de determinados componentes. Algunas se realizan de manera remota, mientras que otras requieren equipos de diagnóstico y procedimientos específicos.

El taller debe comprobar las campañas técnicas y actualizaciones disponibles para cada vehículo antes de efectuar las intervenciones correspondientes.

Climatización y eficiencia energética

La calefacción y el aire acondicionado utilizan energía almacenada en la batería de tracción, por lo que su funcionamiento puede influir en la autonomía.

El mantenimiento incluye la revisión de filtros, conductos, componentes eléctricos y sistemas de climatización. En determinados modelos, la gestión térmica del habitáculo también está relacionada con el acondicionamiento de la batería.

Seguridad en las intervenciones

Los sistemas de alta tensión requieren medidas de seguridad específicas. Antes de intervenir sobre sus componentes, el personal debe contar con capacitación adecuada y seguir los procedimientos de identificación, aislamiento y verificación indicados por el fabricante.

Estas tareas no deben abordarse como operaciones convencionales de mantenimiento, ya que pueden existir riesgos eléctricos incluso cuando el vehículo está apagado.

Nuevas exigencias para el taller

El mantenimiento de vehículos eléctricos combina tareas habituales sobre neumáticos, frenos y tren rodante con nuevas necesidades de diagnóstico electrónico, gestión térmica y seguridad eléctrica.

La capacitación técnica y el acceso a información de los fabricantes serán factores importantes para que los talleres puedan incorporar estos servicios a su actividad.

Fuentes: elaboración editorial a partir de Motorlíder e información técnica del Departamento de Energía de Estados Unidos.